domingo, 19 de abril de 2009

Dos episodios, dos formas diferentes de ver las cosas

Siempre existirán programas animados de contenido burlón, pero burlón agradable lo cuales sus ofensas suelen herir a más de un personaje dentro de la serie, pero en casos extraordinarios se hace parodia a otras culturas, creencias o religiones.

Ya estuvo bueno de que series de limitadísimo estimulo educacional y gran contenido chabacano e irreverente se burlen constantemente de cosas de seriedad, lo primero que se me vine a la mente: South Park, tal serie de muñequitos hechos a base de papiroflexia recortada se han burlado de cosas tan impensables como la guerra en Irak, los niños somalíes y etíopes por su desnutrición, Bush (justificado), y el otro blanco más común somos los mexicanos que sin ton ni son nos tiran mierda tal cual oportunidad se presenta, en esta ocasión no se burlaron porque comiéramos tacos y brincáramos su muro, o porque usáramos bigote o seamos chistosos, no, eso ya lo hicieron y no creo que repitan capítulos burlándose de las mismas cosas, ahora se burlaron de Calderón y… por ende de México. Como sabrán también se suscito hace ya varias semanas atrás el hecho de que la empresa estadunidense Burger King retirara la publicidad de una de sus hamburguesas, tras el reclamo del gobierno de México por la manera en la que se usaban los colores y el escudo nacionales.

Image Hosted by ImageShack.us

La serie que comentamos presento un lamentable capítulo titulado “Pinewood derby” una caricatura de Calderón en una oficina en la que se ve la bandera mexicana clavada en la pared del fondo y una ventana desde la que se observa un parque acuático. La razón la siguiente:

Stan, uno de los niños protagonistas de la serie, mata accidentalmente al alienígena y los gobiernos de todos los países de la Tierra acuerdan repartirse el dinero como un botín a propuesta de Randy, el padre de Stan.

“Hey! México, dijimos que no había que gastar el dinero en efectivo todavía. ¿Alguien habla español aquí?, fue el regaño telefónico de Randy Marsh, el padre de Stan, al mandatario mexicano cuyo dibujo animado aparece en una oficina desvencijada, cuya ventana da a un parque acuático.
Según la trama del episodio que forma parte de la temporada número 13 de la serie, un país muy pobre que se llama México se adelantó al resto de las naciones del mundo, gastando el botín para la construcción de 32 nuevos hospitales y siete parques acuáticos (en referencia a las albercas que instaló el gobierno del DF para la temporada de verano).
Esta vez no estuvo tan cruel la burla, estuvo hasta cierto punto tolerable y cierta (refiriéndonos a lo de las albercas). Pero qué necesidad existe de mostrar estos temas que suelen ser ofensivos para otros países, jaa me imagino una guerra mundial por las consecuencias de los capítulos de South Park lol.

¿Pero de dónde nos salió lo fino a los mexicanos? Lo digo porque ahora resulta que aquí nos ofendemos mucho si se “burlan” de nosotros y porque sentimos que, nada más por nuestro bonito rostro, todo el mundo tiene que venir a hacernos fiesta. Qué pronto se nos olvidó a los mexicanos que somos los primeros en enseñar el cobre cuando vamos al extranjero, que nos pintamos más que nadie con los colores de nuestra bandera en las contiendas internacionales, que somos los más sombrerudos de los estadios y que sólo sabemos comunicarnos mediante groserías.

Lo peor de todo es que en medio de esta estupidez Barack Obama vino de visita al Distrito Federal y nuestros pobres cerebritos confundieron publicidad con el comienzo de una nueva era para México y Estados Unidos.
Barack Obama, al igual que Hillary Clinton hace unas cuantas semanas, vino el jueves pasado a México a darnos por nuestro lado, a dejarse consentir y a tomarse fotos.
¿Se arregló algo en términos de narcotráfico? ¿Cambió en algo el tema de la migración? ¿Se prohibió la venta de armas en Arizona? ¿Usted, como mexicano, ahora ya puede viajar más fácilmente al “otro lado”? ¡No!
Barack Obama vino a México a lo mismo que vienen Madonna, Metallica y los luchadores de la WWE: a hacer relaciones públicas, a vender.
Y nosotros nos comportamos igual, quisimos estar cerca de él, comer los mismos camarones, tomarnos la foto, llevarnos el autógrafo.

¿O qué, usted encuentra alguna diferencia entre las típicas declaraciones de las estrellas gringas que vienen a México (“Me siento muy feliz de estar en México”. “Me gustan los tacos”) y las que hizo el señor Obama durante su viaje (“Es un extraordinario honor y un enorme placer poder estar aquí en México”. “Los estadunidenses se nutren del trabajo, esfuerzo y comida de los mexicanos”)?
Por lo mismo, prácticamente nadie le preguntó algo incómodo a don Barack, mucho menos nuestro Presidente. ¿Para qué si lo importante ahí era alimentar nuestro ego, ser parte de “la historia” y sentirnos parte del “progreso”?
En resumen, a los mexicanos nos gusta que nos traten como no somos, que nos den por nuestro lado. Burger King se convirtió en nuestra víctima y el gobierno de Estados Unidos, como ya nos agarró el modo, ahora puede hacer con nosotros lo que quiera. ¡Excelente!

CREDITOS
Bunckbloog, Álvaro Cueva y el tipo que hace las notas en el excelsior.

1 comentarios:

Jorge Arturo dijo...

Ustedes Muy Bien!
Su Articulo Estara en: Party-Mexico
http://party-mexico.jimdo.com/

Publicar un comentario